El miedo del "para toda la vida"
se apodera de mi cabeza
y necesito sentir que soy libre para elegir.
Tengo que reorganizar el día,
pensar como voy a levantarme sin vos,
con que rellenar tu lado de la cama,
como no necesitar el calor de tus piernas
enredadas en las mias.
Pensar como arrancar el día
sin los mates y sin las charlas entrecortadas,
sin las palabras sacadas con tirabuzon.
Olvidarme de las conversaciones
sobre proyectos, sueños y planes,
la mayoria descabellados, pura imagnación al viento.
Inventar como llenar los segundos
en los que necesito imperiosamente un abrazo tuyo,
tanto, como si fuera un hueco en el pecho.
No sentir el frío recorriendo mi espalda
en vez de tus roces tibios mientras
nos chocamos en la cocina.
Tengo que pensar,
pensar mucho,
saber exactamente,
planear con cuidado,
como dar un paso,
y otro y otro,
cuando mis piernas se resistan a seguir si vos,
cuando no me alcanzan las fuerzas para aguantar.
Querer que no exista esto,
el hecho de haber conocido esos ojos pardos,
tan claros a mi mirada,
tan lúcidos,
tan ansiosos de meterse dentro mio
y explorarme y descibrirme
frágil y pequeña,
fuerte y gigante...
Pero no puedo,
el esfuerzo de imaginarme si vos me desgarra:
el deseo está intacto,
las fuerzas emergen de adentro mio de solo pensarte,
el estomago se tensa,
las rodillas se aflojan cuando algun centimetro de tu piel esta cerca.
Las noches, las siestas, los amanececeres,
encuentros de dos mundos en un canal único.
No puedo más,
este intento de visualizarte lejos mio
es una aplanadora que me confirma que no puedo vivir si vos.
No hoy.
Tampoco mañana.
Despues de mañana, veré...
tal vez algun dia me despierte
y esta inequivoca certeza de amor eterno
que me hace cosquillas en la lógica
se haya desvanecido.