sábado, 23 de mayo de 2009

El poder del escritorio

Quisiera alguna explicación, una razón, cualquiera, aunque ridícula, una causa, una escusa, algún dato que permita entender. El circuito se cierra, el laberinto se complica, las sonrisas aún falsas, se prolongan en el tiempo mezclando más el panorama. Cada vez entiendo menos. Tiendo a culparme, que habré hecho,talvez fue algo que no hice. Ninguna respuesta.
Solo una negativa constante, un fronton eterno, cansador, un rebote monótono. El tipo permanece allí, inmutable. Y no encuentro la manera de modificar la escena de este juego casi perverso.
Tal vez se trate de esto, de mantenerme aquí, en este lugar, a la espera de algo que nunca va a llegar, con la esperanza de que si lo hará. Talvez no le importe que yo este acá. Pero si eso fuera cierto, para que el maltrato, la humillación, el miedo. Para que se molestaría en molestarme. Ninguna de las opciones me da respuestas. Tiene que haber otra explicación.
Mientras tanto estoy obligada a responder, pero parece que del otro lado del escritorio no hay obligacion de respuesta. Montones de papeles leídos me indican que hacer, cuál es el camino. Y no puedo. Estoy paralizada. El miedo surte su efecto demoledor sobre mi caracter, mis razones, mi dignidad. Sigo eligiendo esperar una respuesta como estrategia razonable pero ya es demasiado lo que la espera se ha llevado. Como el agua. Siento que estoy en una isla en medio de la correntada.
Pienso, algún puente...eso me salvaría.

No hay comentarios: