viernes, 8 de mayo de 2009

El niño

Las lágrimas brillan en sus mejillas morenas,
sus ojos se esconden detras del flequillo largo
su respiracion entrecortada se acentúa
y sus manos se cubren de temblores.
El porqué de su existencia se cuela en la conversacion
y otra vez la conducta, las notas,
el dolor, la ausencia de su padre,
la soledad
Una vida miserable? es posible a esa edad?
lo abrazo, me cuesta
tambien estoy enojada...
la situacion, nuestra historia,
nunca creí en la injusticia
y aca estoy pensando en tanto que parece injusto,
tanto pasado que nos tiene atrapados.
Nos duelen los hombros, a los dos,
aparecen contracturas en el mismo lugar, a los dos,
llevamos mochilas, los dos,
aunque la de él con menos responsabilidad.
Estoy enojada, muy enojada
y el objeto de ese odio no está.
Sólo está él, sentado enfrento mio,
pequeño y enorme la vez,
recibiendo tempranamente los cachetazos de la vida
y en días como hoy, también los mios.

1 comentario:

versera dijo...

Pienso en ese pequenio que amo tanto y con al que tambien lo he odiado... no, no lo odiaba, pasa q en el fondo a uno tambien le duele que el enano hermoso, mi morochito, no haya nacido en la mejor de las cunas, no porq esta no haya sido bonita sino porque no tenia lugar, no tenia tiempo...
Odie que el tiempo no fuera algo relativo...
Te amo hermana, por el futuro de los ninios... Mordamos almohadas!! Salgamos a caminar, no mandemos el mail lleno de mayusculas gritantes, respiremos profundo y charlemos mas tarde, antes que discutir y machacar.