Las formas del verbo aburrir me visitan,
todas.
Pasado, presente, futuro, preterito imperfecto, pluscuanperfecto...
No se acaban.
Me da pataditas en la cabeza con pies diminutos y constantes.
Me vigila, es mi sombra,
me cubre, es mi manta,
se mete en mi interior, es el aire que respiro.
Me sugiere formas de matar las ideas.
Me despeja las ganas de intentar algo.
Pereza mi espacio.
Desanima mi emocion.
Oscurece las posibilidades.
Cada tanto aparece entre los papeles una luz,
casi como una forma,
imaginaria,
que me invita a tomar unos mates, y conversar,
del mundo y sus alrededores,
del clima y los amigos,
de los problemas y sus formas de dejar de ser problemas...
Pura imaginacion.
Miro bien, y es solo un expediente.
Vuelve el pensamietno frio, las notas, los reclamos por escrito, las actoas, las resoluciones, las reiteraciones, las las las las los las...
Como si cambiara algo.
Prefiero la conversacion, la cercanía,
el calor de una voz contandome que le pasa, y talvez
solo tal vez, esbozar alguna palabra que ayude, o solo escuchar,
y pensar en todas las formas en que mundo podria ser distinto.
Pero me pagan
para que además de ayudar,
hagamos papeles y màs papeles,
le demos forma, encuadre legal, fundamento teorico, salgamos en los diarios, los expongamos en congresos, iniciemos causas judiciales, y con tiempo, mucho tiempo, talvez obtengamos algun resultado favorable que las personas, saberan a amargo e insuficiente, pero que nos habra llenado la autosatisfaccion casi hasta la soberbia ...
Tomo distancia,
me releo,
y creo, aburrimiento mediante,
que ya no pertenezco a este mundo.
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